28.8.07

HOMBRECITOS (Reflexión del compañero Cos)


Hombrecitos

Nos encontramos en un momento quizás nuevo, en donde se da el acceso masivo y popular al uso y disfrute de las cada vez menos nuevas tecnologías video-sonoras.

Un momento en el cual las personas, por primera vez podemos observarnos de manera continuada y en contextos habituales. Un momento extraordinario en el cual los hombres específicamente, por primera vez en la historia y la prehistoria podemos de manera masiva observarnos, observar nuestra masculinidad de manera continuada, en contextos habituales o no.

Esas situaciones observadas por los demás, de nosotros mismos, los hombres, y de las que podemos ser ajenos, pueden ayudarnos a ser cogidos por sorpresa.

El video nos proporciona la imagen exterior, la que ven l@s otr@s de nosotros, la que veían siempre de nosotros y que ahora nosotros, de nosotros mismos vemos por primera vez.

Nos descubrimos ( En el sentido de conocernos de nuevo.) (En el sentido de encontrar nuestra imagen sin filtros.) (En el sentido de vernos en pelotas.)

Y así la técnica posibilita que algunas personas – hombres - puedan ver grabadas sus reacciones en momentos importantes, en contextos en los que hay que dar respuestas habituales y que abandonados a la situación, sin atención a la cámara, se despreocupan de la pose y expresan su mejor masculinidad aprendida.

Es en esas situaciones, esa situación la que habría que procurar registrar, que sucediera para comprobar si el yo-exterior se corresponde con el yo-interior.

En mi caso no es así.

Mi yo-exterior no se corresponde al modelado que yo he realizado de mí mismo. No estoy hablando, por supuesto, de mi físico, de las imágenes de mi corporeidad, de mi forma. Estoy hablando de mis reacciones, de mi corporeidad expresiva, de mi permanente asertividad, de mi escudo expresivo de inmutabilidad adquirida, de mi explosiva violencia gestual ante situaciones de cuestionamiento, de mi despliegue de recursos gestuales y hápticos ante posibles situaciones agresivas.

No soy yo.

Reflexión sobre la reflexión: soy yo pero lo que veo no me gusta, no se corresponde con mi imagen interna. Yo no soy yo.

¿Quién, qué situaciones me han ido fabricando como no soy yo? Qué me ha adjudicado, qué me ha incrustado a esa persona-forma que en gran parte rechazo y niego con vergüenza pues no se parece al modelado que dentro de mi yo he ido realizando.

Tengo que decir que algún gesto, pose, actitud o respuesta sí me han gustado.
Al menos … algunos. Justamente los trabajados.

Parece necesario que las personas – hombres- nos enfrentemos a nuestras propias imágenes, nos escudriñemos y nos descubramos. Ir descubriendo lo que han hecho de nosotros. Por algún sitio habrá que empezar.

Mi propuesta es que empecemos por la cáscara y no por los huevos. Que observemos lo que otr@s ven de nosotros, para vernos realmente a nosotros mismos. Que nos observemos para descubrirnos a nosotros mismos.

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