12.9.07

Combatimos la sexualidad machista

Combatimos la sexualidad machista, penetrativa, genital y orgásmica.

Sexualidad es algo genital, donde hay una practica muy concreta que es la penetración y al final nos corremos. ¡Qué maravilloso correrse! El orgasmo. Entonces ya hemos tenido relaciones sexuales y podemos dedicarnos a otra cosa.
Hay mucha gente que despues de estar varias horas besándose, acariciándose, lamiéndose, chapándose, dándose masajes, no se, lo que quieras, de repente miran el reloj y se dan cuenta que tienen que irse y se van frustradísimos porque no han podido tener relaciones sexuales. Cuando preguntas a alguien sobre la primera relación sexual siempre se refieren a la primera relación genital de penetración o con orgasmo o sin él.
Combatir el modelo de sexualidad machista, penetrativo, orgásmico y genital, no es decir que lo genital es negativo, pero si lo únicamente genital. Sobre todo, lo negativo es que haya un modelo. Puede haber gente que se encuentre muy bien en esa banda estrecha, pero tambien hay quien no, o quien todos los días no. Entonces te conviertes en un enferm@, pervertid@ o se desprecian tus formas de sexualidad. Que si no se te sube, o te corres muy deprisa, o lo que te apetece en ese momento es dormir junto a esa persona, en vez de ser
penetrad@. Si nos lo planteamos alreves, el problema no existiría. Es mucho mejor que atraves de la experiencia de cada un@, del auto-conocimiento, ir descubriendo primero que es lo que realmente nos gusta, en vez de que exista una Verdad pre-establecida que nos imponga como tenemos que comportarnos. Hay muchos embarazos no deseados y nadie sabe por que. Y es que estamos empujando a adolescentes de 14 años a que para sentirse hombres necesiten una penetración, porque es lo que impera en el grupo de amigos. A una mujer de 14 años le pesa su virginidad como una losa porque todas sus amigas han tenido relaciones sexuales. A lo mejor no les interesa tener ese tipo de relación por ell@s, pero si existe una fuerte presión es difícil cuestionarse que quiere un@. Igual tambien quieres esa relación, pero hay otras muchas prácticas.
Antes estaba muy claro, la sexualidad, el cuerpo, las relaciones espontáneas positivas, te dabas cuenta de que estaban muy reprimidas Ahora parece que estamos en un campo de libertad donde
tod@s estan maravillosamente liberad@s. Sin embargo, la represión sigue fuerte, muy fuerte. Nos han dado un barniz progre y ahora pues si, todo el mundo mas o menos se da un beso en los labios y saluda de otras formas. Pero luego a nivel de relación personal sigue habiendo muchos miedos, por ejemplo, a tener contacto corporal. Existen unas barreras, unos bloqueos increíbles a la hora de tocar, y eso no te deja sentir bien, estar a gusto con otr@s, transmitir lo que sientes. Es dificil por las dificultades internas y externas. La tradición es la prohibición que hemos mamado desde pequeñ@s a no querer nuestro cuerpo, a ver la sexualidad y el placer no como un valor sino como algo sucio, vergonzoso, despreciable, incluso íntimamente... y eso es una barrera muy fuerte. El peso de la prohibición tiene sus policías, sus miedos. Unos miedos irracionales que nos los creemos, son los policias de esa prohibición y muchas veces en cuanto nos enfrentamos desaparecen.
Las personas tenemos un cuerpo con el que podemos sentir. Todo el cuerpo. El órgano erógeno no es el pene, ni la vagina, ni la lengua, ni el culo, ni la rodilla, sino la piel, y estamos rodeados de piel por todo el cuerpo. Hay cien formas de placer diferentes y el envolvimiento/penetración es solo una mas.
El riesgo no existe, pero nos aseguramos creando el miedo. Y el Estado no va a ayudar a quitárnoslo de encima porque no le interesan las personas libres, espontáneas, autónomas, críticas, con mucha energía para vivir su propia vida.
¿Y qué ocurriría si tratásemos de remplazar el concepto de "penetración" por el de "envolvimiento"? ¿En el qué el papel activo, el sujeto del acto fuese la vagina y el útero que envuelve, en lugar del falo que penetra? Llegaríamos quizás a entender que lo importante en la sexualidad es el deseo que se pone en juego en la fusión amorosa, veríamos la relatividad de las formas anatómicas y que en ningún caso puede ser una relación de sujeto a sujeto, sino entre dos o mas sujetos, porque los objetos no tienen deseos.
El discurso patriarcal ha llegado a la desaparición del útero como órgano herógeno.
Tan presos y presas estamos del pensamiento falocentrico en materia de sexualidad, que no nos podemos imaginar otra sexualidad que no sea la que depende del falo. Hasta el punto que incluso el psicoanálisis tuvo que inventar mecanismos de "asociación", "transferencia", etc. para poder explicar los deseos y pulsiones sexuales que no aparecían vinculadas al coito sino a otras funciones sexuales de la mujer, y de las criaturas, y que el pensamiento falocéntrico no podía aceptar por si mismas.
Extraído de Klinamen.org

3 comentarios:

June Fernández dijo...

Qué buen texto. Nunca me había parado a pensar en que "penetración" es un término androcéntrico. Creo que en sexualidad se ha avanzado bastante menos de lo que pensamos. Dentro de la pareja tal vez haya más comunicación, libertad y sensibilidad. Ya no se nos niega el placer a las mujeres. Pero la sociedad sigue ejerciendo una presión enorme y las primeras experiencias, forzadas por esa presión, provocan en muchos casos problemas para toda la vida. Antes la mujer tenía que ser monja y no puta. Ahora andamos perdidas porque no se nos permite ser puta pero tampoco monja. No sé qué es peor.

Al leer el artículo me ha dado por pensar en la vida sexual de cinco chicas de entre 18 y 24 años, incluída yo. En los cinco casos, la primera relación sexual sin penetración fue satisfactoria, bonita, y sin sentimientos de culpa. En cuanto a la llamada "primera vez", en tres de los casos fue con una experiencia fría y llena de culpa con un desconocido por la urgencia de perder la virginidad; en otro caso fue una violación. La quinta chica nunca ha tenido sexo sin penetración porque le da pánico el mito de que duele y la familia le ha inculcado que no lo tiene que hacer hasta que no encuentre al amor de su vida. Por lo que sé, a los chicos no les va mucho mejor. Besos.

Maite dijo...

Realmente interesante el blog.
Comantario breve: totalmente de acuerdo con June.

Os felicito por lo que haceis. Una gran idea y haberla llevado a la realidad es algo digno de admiración.

Besos.

Anónimo dijo...

¡Claro que sí!
Más aún... la palabra envolvimiento es mucho más acertada (por el hecho de ser más amplia) que la de penetración. Ya que podemos "envolver" y "ser envueltos" con muchas partes del cuerpo.
Me quedo con la idea de que nuestro órgano erógeno es la PIEL y "estamos rodeados de piel por todo el cuerpo".
Estoy completamente de acuerdo. Es más, reconozco mi sexualidad a flor de piel.
Rocémonos más.
Fdo. Burbulete