29.8.08

La paternidad del padre Aka pigmeo.

Sacado de: http://www.lacoctelera.com/teremarin

fuente de la imagen: http://www.radioteca.net/audios/02110002.mp3
El varón de los pigmeos aka ha sido considerado el mejor papá del mundo por el centro británico Father’s Direct. Habitantes de la frontera entre el Congo Brazzaville y la República Centroafricana, este pueblo se dedica a la caza y a la recolección.

Los padres aka pasan mucho tiempo con sus hijos, incluso les ofrecen el pecho a sus bebés cuando están hambrientos, una práctica excelente para calmarlos hasta que son alimentados por sus madres. Estos maravillosos papás ostentan un récord mundial: el 47% del tiempo sostienen a sus pequeños en brazos; sólo se acercan a esta marca los padres del norte europeo, en especial los suecos, quienes suelen cuidar de sus hijos un 45% del tiempo.

Según el estudio realizado por Father’s Direct, que investigó a 156 culturas diferentes, los pigmeos aka aprovechan todas las oportunidades que estén a su alcance para estrechar el contacto con sus hijos; son ellos, por ejemplo, los encargados de atender al niño cuando despierta por las noches.

Lo que me ha resultado maravilloso fue la actitud de estos hombres frente al llanto de hambre de sus bebés: ponerlos al pecho y ofrecerles tranquilidad a través de sus pezones es un orgullo para estos padres y ciertamente un desafío para la mayoría de los hombres del resto del mundo.

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3 comentarios:

Giop dijo...

Creo que todavía tenemos que aprender mucho de otras culturas que solemos calificar a la ligera como de poco civilizadas, y permitirnos los hombres aumentar el tiempo de cuidado a nuestros seres queridos, así como aprender a expresar nuestro afecto por medio del contacto físico.
Un gran ejemplo el de los pequeños pigmeos aka

Ritxar dijo...

Es una prueba más de lo mucho que nos puede aportar una visión más abierta y diversa de las demás culturas.

Buena entrada.

Abrazos

Cristina dijo...

Me ha sorprendido que un padre sea capaz de hacer eso. Forma parte de su cultura y es un orgullo. Creo que debemos aprender mucho de otras culturas consideradas más retrógradas. Por suerte las cosas están cambiando. Saludos